¡Vamos, anda, destúyeme!
Déjame sentir tus manos en la espalda,
tu respiración en mi garganta,
tus labios comiéndose mi alma.
Ven, déjame morir en tus brazos,
déjame sentir segura un instante
y pase lo que pase no dejes que me pierda en la soledad.