23 de agosto de 2011

No otra vez...

¡Vamos, anda, destúyeme!
Déjame sentir tus manos en la espalda,
tu respiración en mi garganta,
tus labios comiéndose mi alma.
Ven, déjame morir en tus brazos,
déjame sentir segura un instante
y pase lo que pase no dejes que me pierda en la soledad.