26 de abril de 2012

Sé que estás ahí, sé que están ahí...
Pero cuando el camino se divide en tantos caminos diferentes
¿Cómo saber cuál es el mejor, el correcto?
Los quiero, y ya no sé qué hacer.
Tengo miedo de quedarme sola,
pero ese no es motivo para apresurar una decisión.
Tengo miedo de que al final ya nadie me quiera,
que todo halla sido mi imaginación.
Los quiero, pero repito, ya no sé qué hacer.