Si tubiese mil deseos,
bastaria con que se cumpliera uno solo
para poder ser feliz:
Tenerte entre mis brazos,
poder acariciar tu rostro y sumergirlo
en mis ojos.
¡Ve mi sufriemiento!
¿Quieres ver mi dolor?
Sé que te gusta verme llorar
y morir por ti.
El deseo de sangre se hace incontrolabe,
mi alma salvaje y deseosa de veganza
se ha liberado.
Cuidate o serás mi primera victima.
Adiós mi amado...
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