Luna hermosa, luna llena;
en ésta época tan maravillosa,
el día en que tu presencia se vuelve eterna,
brillante en lo alto,
madre vigilante.
Hoy llega el frío, te da la bienvenida
esfera de cristal, brilla.
Observa silenciosa,
calla madre, solo muestra lo que la noche oculta,
el día de mágia fuerte,
la mágia del amor,
se ve interrumpida por el terror.
La penumbra la debora
al gran astro de luz,
¡Madre se fuerte!
Con una vela durante tu travesía,
planeo guiarte madre mía,
no me iré, te ampararé,
me quedaré a cuidarte,
es mi turno de observarte.
No temas.
Se fuerte.
Luna, madre nuestra,
vuelve tu vista a tus fieles que te cuidan.
Tiempo después,
larga espera, la penumbra es vencida,
que la luz prevalesca,
que así sea...
...y así será.
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