Soñé contigo, y conmigo... ojalá todo fuera verdad,
sobre todo aquel dulce beso que me diste sin esperarmelo.
Mi sueño fue horrible, no quiero volver a soñar contigo.
En mi sueño, sabiendo que era un sueño dudaba que los hechos fueran reales,
en mi sueño pensé que todo lo que había sucedido antes entre nosotros
era tan solo un sueño, y al despertar,
una terrrible sensación de angustia y dolor me invadió,
el frío de la soledad me abrazó, sigue aferrado a mi corazón.
Quise llorar, mis ojos sangraron,
quise gritar pero las lágrimas ahogaron mi canto.
Sentir esa impotencia me esta matando,
me consume el hecho de no poder confesarlo,
soy debil, tan debil y frágil,
que sé que en cuanto tu mirada mostrara duda, miedo, indiferencia o repulsión,
sería mi final, un horrible final para los dos.
Tu amistad es tan presiada para mi,
algo que quizas nunca reconocí, me moriría si dejaras de ser mi amigo;
pero definitivamente no puedo vivir sabiendo que jamás seremos algo más.
Que problema, que dilema... es una odisea.
¿Tu qué harías de estár en mi lugar?
Creo que no me queda nada más que callar, llorar, y soportar
esta ira y celos cada vez que me ignoras o me cambias.
Por que sé que jamás te fijarías en mi, apesar de que te amo.
Tengo tanto miedo de cerrar los ojos y verte,
pero temo más, abrir mis ojos y ver que jamás estubiste ahí.
¿Para qué volver a soñar? si solo logro romperme la cabeza y el corazón
con preguntas y cuestiones horribles.
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