Tan inútil, tan ingenua, tan imperfecta para vos.
Estoy sumida en la desesperanza, en el desamor, en la desilución,
y apersar de todo, lo que más me afecta es que ya no lloro.
Hace tiempo intenté ahogarme en un mar de lágrimas,
se convirtió en mi bebida constante, pero un día siemplemente se agotó.
Ahora tengo la garganta seca, no puedo escuchar mi voz.
Ahora tengo los ojos vacios y no puedo contemplar a vos.
Ahora mi alma ha muerto por no poder llegar a tu corazón.
¿Qué me queda?
Solo me queda contemplar la luna que se ahoga en el baso frente a mi,
cantarle al viento mi desdicha, llenar las calles de mi sangre fresca,
solo me queda decirte adiós amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario