26 de julio de 2010

Dame un motivo para seguir,
sé realista, soy pesimista,
que tus motivos sean buenos o moriré en silencio:
El cielo se tiñó de mi sangre,
el latir se aceleró y se detubo,
la arena dejó de caer.
Todo se volvió eterno.
El amor se congeló en lágrimas de plata,
callendo hacia tu cuerpo
buscando tu alma,
buscando el amor verdadero.
Sal amor mio de entre las tinieblas,
el viento sopló tan fuerte que se llevó tus mentiras,
solo quedaron bellos recuerdos,
solo quedó la herida.
¡Oh nostalgia aniquiladora!
Te encuentro en cada cosa que veo,
la luna es mi condena,
y ni éste llanto de plata
podrá pagar mi penitencia por amarte tanto.
Te dejo libre, deshaceré el hechizo
y tus ojos podrán ver más allá de los míos.
Podrás volver a volar,
el tiempo corre, yo muero y tu vives.

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